2 de octubre de 2017

La Machi

Tu rostro surcos de vida

que tu lucha siembra para la humanidad,

     tu mirada machi rebelde y libre

     dirige al horizonte de Nuestra América

     que toda junta ha de despertar.

Mario Sosa

Dedicada a Machi Fracnsisca Linconao
Luchadora mapuche, presa del Estado chileno.
https://desinformemonos.org/quien-la-machi-francisca-linconao/


29 de septiembre de 2017

CARTA DE SAN JOSÉ, COSTA RICA

Declaración del Grupo de Trabajo CLACSO
Estudios críticos del desarrollo rural y de la Escuela Internacional de posgrado y campesina - Red de posgrados en estudios críticos del desarrollo rural
 Vengo de un lugar de donde una vez la piedra fue canción 
                                                                    Allí donde me abrieron las heridas me brota una flor
Guadalupe Urbina

A lo largo de la semana que va del 17 al 23 de septiembre, confluyeron en la ciudad de San José de Costa Rica dos procesos en suma importantes como parte del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO): la XVII reunión anual del Grupo de Trabajo Estudios Críticos del Desarrollo Rural y la III Escuela Internacional de Posgrado y Campesina “Configuración del capital y del poder en los territorios rurales de América Latina - extractivismo, agrohidronegocios y propuestas de resistencia e integración desde abajo” de la Red de Posgrados en Estudios Críticos del Desarrollo Rural.

Caminos paralelos y hermanados que nos convocaron a intentar ver de manera crítica los procesos que hacen del nuestro un continente convulso, abigarrado y complejo, y a la par buscamos explorar las propuestas de resistencias y alternativas que desde los sujetos y actores rurales, es decir desde nuestra Latinoamérica profunda, se construye.

Critica y alternativa que en esencia debe ser resultado del diálogo con actores sociales mientras compartimos con otros investigadores enfoques y perspectivas y por ello acudimos al llamado un variopinto grupo de representantes indígenas y campesinos, mujeres rurales y de movimientos sociales; responsables de políticas públicas; activistas de organizaciones de la sociedad civil; investigadoras e investigadores provenientes de México, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, Cuba, Colombia, Ecuador, Chile, Brasil y Argentina.

A lo largo de estos días los objetos, mapas, letras y palabras que los distintos participantes han vertido, nos han reflejado en la complejidad, diversidad y profunda riqueza de las sociedades rurales en el territorio latinoamericano; pero estas mismas sociedades también se nos muestran desgarradas y defensivas, resultado del proceso continuo de un neoliberalismo que, pese al intento de los llamados gobiernos progresistas, ha recorrido tres décadas hasta afianzarse; de gobiernos “democráticos” que se ciñen a las reglas de mercado y de gobiernos golpistas que no solo nos regresan 40 años, sino que muestran el verdadero rostro del capitalismo mundial; de guerras soterradas que han hecho de la paz un camino sinuoso al que aún no podemos llegar.

Un panorama que nos muestra problemas económicos, crisis políticas y descomposición social que han deteriorado las condiciones y la calidad de vida, acentuado la exclusión sociopolítica y la falta de diálogo, incrementado la violencia y el menoscabo a los derechos humanos, agravado el despojo a las comunidades, el flujo migratorio y la inequidad de género. Y todo esto se manifiesta de maneras concretas:

El mundo rural se ha visto especialmente afectado pues ahí se encuentran los grandes reservorios de biodiversidad, pero también porque esos son ahora las últimas fronteras de tierras que pueden ser convertidas para el cultivo industrial y quizás el extractivismo en tiempos del neoliberalismo sea la forma más rapaz de inserción del capitalismo en el mundo rural.

Biodiversidad que en la voz de campesinos, afrodescendientes y pueblos originarios se vuelve el agua, la tierra, el aire y la producción para su vida, es decir se vuelven territorio. El extractivismo ha devenido en un modelo de desarrollo para muchos países de nuestra América que se manifiesta en la conversión de gigantes extensiones de selvas, bosques y montañas en zonas de producción bajo la figura de monocultivo. En el paso de un par de décadas millones de hectáreas atestiguan la conversión de producción de soya en Brasil y Argentina; de piña, caña, palma africana en el grueso de los países centroamericanos como Costa Rica, Honduras, Guatemala.

Pero no solo modifica la producción, sino que la subvierte totalmente tal como pasa en la extracción minera. Ejemplo dramático que conlleva la apropiación y trasformación de los territorios de pueblos originarios, indios y campesinos, en escenarios marcianos con cráteres gigantescos, que además demandan cantidades gigantescas de agua, tierra y personas. Y en la búsqueda de energía para alimentar la producción y el modo de vida que subyace a esta, en distintitos puntos de la geografía encontramos hoy cientos de aerogeneradores que se apoderan del viento en regiones como el Istmo de Tehuantepec en México; y así como se apropian del aire, lo hacen también del agua poniendo presas y represas hidroeléctricas.

Explotación de la naturaleza y el hombre, es decir del territorio, que significa un atentado permanente a los territorios, pero especialmente a la vida. Ante este panorama, la palabra nuestra declara que:

RECHAZAMOS
Las diversas manifestaciones de despojo, acumulación, desplazamiento, violencia, criminalización, asesinato, exclusión y violaciones a los derechos humanos, territoriales y ambientales que continúan dándose en los territorios rurales latinoamericanos, que trasgreden y pisotean los derechos de los pueblos originarios, indígenas, tradicionales, campesinos, afrodescendientes, pescadoras y pescadores artesanales, que atentan con más fuerza contra las libertades, derechos y la vida de las mujeres y jóvenes del continente. Así como a las élites económicas locales rentistas e intermediarias al servicio de las corporaciones transnacionales.

DENUNCIAMOS
La complicidad de los Estados Nacionales al servicio de las corporaciones transnacionales que solapan y promueven la expansión del capital agroindustrial, en desmedro de la naturaleza, de la pluralidad de formas de existir y de nuestro patrimonio natural y cultural.

CONVOCAMOS
A los pueblos del continente y del mundo a luchar y articular todos nuestros esfuerzos en el combate contra los Estados capitalistas y patriarcales, las corporaciones, las élites rentistas locales y demás instancias que promueven el despojo, la expropiación, la criminalización, con consecuencias nefastas para toda la humanidad, especialmente:

• La consolidación y expansión del capitalismo rural, con la consecuente apropiación de los territorios de comunidades originarias, indígenas, tradicionales, campesinas, afrodescendientes, pescadoras artesanales en nuestros países;

• Las actividades extractivas, minería a cielo abierto, megaturismo corporativo, proyectos hidroenergéticos, explotaciones forestales;

• La expansión de la frontera agraria en la producción de monocultivos;

• La utilización de semillas transgénicas, agroquímicos y hormonas de rápido crecimiento en animales;

• La monopolización de toda la cadena productiva por parte de las corporaciones multinacionales;

• La malnutrición motivada por las grandes cadenas de comida rápida como Mc Donalds, KFC, Burger King, etc. y los alimentos ultraprocesados;

• La presión de organismos internacionales que fracturan el tejido social, destruyen las economías campesinas, y socaban las formas culturales y de relacionamiento social;

• La dependencia a los mercados internacionales y a las bolsas de valores que generan especulación financiera global;

• Las distintas formas de violencia que padecen día a día las mujeres;

• La cooptación y el clientelismo que han promovido los gobiernos de turno con el fin de dividir a las organizaciones sociales;

• El hostigamiento, persecución, criminalización sistemática y desaparición de líderes y lideresas sociales que reivindican las luchas comunales en sus territorios, lo que provoca desmovilización organizativa de los movimientos sociales.

Al mismo tiempo nos sumamos a la lucha por la vida que llevan adelante los pueblos originarios, indígenas, tradicionales, campesinos, afrodescendientes, pescadores artesanales, hombres y mujeres de todo el continente en la construcción de agriculturas alternativas y agroecológicas que promueven la producción de alimentos sanos y culturalmente apropiados para sus familias y para los consumidores de las ciudades como alternativa concreta y eficiente para enfrentar los crecientes efectos del cambio climático provocados por el modelo industrial de producción económica en el campo y la ciudad.

Igualmente decimos que acompañamos y nos comprometemos con cada uno de los procesos de resistencia impulsados en todo el continente por organizaciones campesinas, indígenas, de mujeres, jóvenes y más, especialmente de las mujeres, cuya voz interpela y mantiene viva las luchas históricas por el territorio, la vida y la defensa de las semillas, el agua y la tierra.

De manera especial apoyamos la lucha de las organizaciones de la hermana nación de Costa Rica, cuya grave y creciente problemática ha sido largamente invisibilizada bajo el discurso de la paz y la prosperidad del discurso de la “Pura Vida”.

A su vez, respaldamos la continuidad del proceso revolucionario en Cuba y su generosa producción agroecológica en el campo y en las ciudades.
En este sentido

¡EXIGIMOS!

• Un alto a la criminalización, represión, asesinatos de los pueblos originarios, indígenas, tradicionales, campesinos, afrodescendientes, pescadoras y pescadores artesanales;

• Inmediato encarcelamiento y condenación de los responsables por asesinatos de integrantes de los pueblos originarios, indígenas, tradicionales, campesinos, afrodescendientes, pescadoras y pescadores artesanales;

• Destitución de Michel Temer de la Presidencia de Brasil y su inmediata prisión y condena por jefe de cuadrilla de corrupción, juntamente con su cúpula ministerial, diputados y senadores que mancomunados con corporaciones del agrohidronegocio asaltan al pueblo brasileño. Con el pueblo de Brasil gritamos “¡Fuera Temer”!;

• Aparición con vida y justicia para los 43 estudiantes rurales de Ayotzinapa y los miles de desaparecidos en toda Latinoamérica. Con el pueblo de México exigimos: ¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!;

• La libertad inmediata de los 1,025 presos políticos, que pese a estar amnistiados, aún continúan en las cárceles colombianas, en detrimento de los acuerdos de paz;

• La aparición con vida de Santiago Maldonado y el cese de hostilidades contra la Comunidad Mapuche;

• La no explotación al parque nacional Yasuni ITT y justicia para el pueblo Shuar Arut;

• Eliminación de todas las leyes, planes y normas impeditivas del intercambio de semillas nativas o criollas y las prácticas tradicionales de crianza de animales;

• La eliminación del bloqueo geopolítico impuesto por Estados Unidos a Cuba y inmediata devolución de la base naval de Guantánamo restituyendo la soberanía territorial por parte del pueblo cubano;

• Justicia frente a las sistemáticas atrocidades sufridas contra dirigentes sociales en Colombia, Honduras, Ecuador, Costa Rica, Guatemala, Brasil, Argentina, etc. Especialmente a la compañera Bertha Cáceres, José Ángel Flores, José Alfredo Rodríguez y Flavio Gabriel Pacífico dos Santos, entre otros tantos otros.

Finalmente nos solidarizamos con los hermanos mexicanos afectados por el terremoto, así como con todas las poblaciones del Caribe y Norteamérica azotadas recientemente por los huracanes y tormentas tropicales.

San José de Costa Rica, septiembre de 2017


Grupo de Trabajo CLACSO
Estudios críticos del desarrollo rural
Escuela Internacional de posgrado y campesina
- Red de posgrados en estudios críticos del desarrollo rural 

26 de septiembre de 2017

Crisis y disputa política en ciernes

Mario Sosa

La crisis política se ha extendido. Alcanza también al Organismo Legislativo. Esto se explica por la resistencia férrea que mantiene la articulación de estructuras políticas, económicas y mafiosas que unieron intereses en torno al FCN-Nación para defenderse de la amenaza por procesos de investigación y judiciales, así como por el aumento del rechazo de distintas fuerzas sociales y políticas. Lo previsible es que su fuerza sea diezmada y eventualmente sustituida en el control tanto del Legislativo como del Ejecutivo.

De ocurrir tal desplazamiento, este no necesariamente implica la desaparición de dichas estructuras, ya que en su carácter de redes pueden mutar y trasladarse a otras empresas partidarias y fuerzas políticas que incluso podrían estarse gestando ya, de cara a la siguiente contienda electoral. Así sucedió cuando migraron rápidamente del PP y de Líder al FCN-Nación, pasaron a integrar el bloque de partidos que controlan el Congreso de la República y vincularon a un tercio de las alcaldías municipales, a un conjunto de medios de comunicación masiva y a algunos cuadros secundarios en el Organismo Judicial.

Las evidencias procedentes de la investigación y el procesamiento de partes de estas estructuras informan que estamos ante redes de políticos, de funcionarios públicos, de militares y exmilitares, de empresarios tradicionales y emergentes y de criminales per se que se articulan dentro y fuera del Estado para el control de la institucionalidad y de la política pública. Su objetivo es extender y aumentar el control del mercado lícito e ilícito, la acumulación de capital y el enriquecimiento procedente de la corrupción y del saqueo de los bienes comunes.

Lo anterior implica que los segmentos visibles y no visibles de las redes y actores legales y legítimos que hoy están atrincherados también accionan para frenar los procesos de investigación y enjuiciamiento en su contra y garantizar que el actual gobierno concluya su período. Es en este marco en el que debe comprenderse la campaña política con la que se intenta detener y desvirtuar la acción de la Cicig y del MP y las movilizaciones masivas mediante las cuales se exige el antejuicio, la investigación, la renuncia y el enjuiciamiento del presidente, la depuración o disolución del Congreso, reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos (entre otras normas) y la convocatoria a una asamblea nacional constituyente para la redacción de una nueva Constitución que funde un nuevo Estado.

Acudimos entonces a una disputa cuyo resultado dilucidará hasta dónde se logra el enjuiciamiento, la captura y el desplazamiento de quienes integran estas redes y estructuras. Esta disputa dependerá, desde mi punto de vista, de la decisión y la capacidad de segmentos de poder dominante para lograr tal objetivo y de la movilización social, que tiene como móvil inicial la indignación, el rechazo de la corrupción y la depuración de la Presidencia y del Congreso.

En el primero de los casos, pareciera que Estados Unidos, en el desarrollo de su estrategia y de sus acciones procedentes del Departamento de Estado, operadas por congresistas y funcionarios gubernamentales y por su embajada en el país, está decidido a avanzar en sus planes injerencistas. En especial, con la imposición de su agenda, que se traduce en la búsqueda de que las investigaciones de la Cicig y del MP logren procesar a funcionarios del más alto rango, como sucedió con el gobierno anterior y como sucede con el actual. También pareciera que algunos grupos empresariales —en coincidencia con la Embajada de Estados Unidos—han decidido el retiro de su apoyo al Gobierno, lo cual se manifiesta en la renuncia de los ministros de Finanzas, Gobernación y Trabajo.

Con relación a la movilización social, esto dependerá de la agenda que se logre madurar y convertir en hegemónica en este marco: una agenda acotada y conservadora o una estratégica y transformadora. Asimismo, dependerá de cuál será la estrategia, la capacidad organizativa (de articulación) y la capacidad para dilucidar los espacios, los tiempos y el tipo de acciones convenientes y necesarias para impulsar los objetivos que se propongan.

En un contexto en el cual los múltiples intereses, estrategias, etcétera, están en marcha y los procesos de investigación y hallazgos de corrupción y crimen siguen comprometiendo aún más al Organismo Ejecutivo y al Legislativo, la continuidad inmediata de la crisis está asegurada y podría extenderse y profundizarse.


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Gobierno en crisis

Mario Sosa

La crisis del gobierno de Jimmy Morales era previsible, ya que es resultado de una elección amañada y una salida a la crisis de 2015 que no resolvió las causas fundamentales que la generaron. También era previsible por el círculo de poder del presidente, integrado por grupos vinculados con violaciones de derechos humanos y hechos ilícitos, así como por las incapacidades y ejecuciones erróneas de aquel.

No es extraño, pues, que el detonante de esta crisis sea el muy probable involucramiento delictivo del presidente en el financiamiento ilícito de su campaña cuando era secretario general del partido FCN-Nación. Este hecho tiene como antecedente las inconsistencias contables en 2014 y 2015, que provocaron la sanción del Tribunal Supremo Electoral a dicho partido en 2016. A esto se suman los intentos fallidos del Ejecutivo de lograr la sustitución del comisionado de la Cicig y su posterior expulsión del país luego de declararlo no grato. Esto hizo que el Gobierno quedara aún más en entredicho, principalmente porque el presidente es parte investigada en un contexto en el cual la Cicig y el MP cuentan con opinión pública favorable gracias a sus resultados.

Lo anterior constituyó un factor grave que ahondó el proceso de desgaste y de pérdida de legitimidad del gobierno de Morales, sobre el cual pesan ahora señalamientos por su acción oficiosa a favor de sectores oscuros que intentan mantenerse impunes. No obstante el revés al antejuicio vivido el 11 de septiembre, el riesgo de su relevo continúa. En este marco, es posible una sustitución presidencial al estilo de 2015, de la cual no está exento tampoco el vicepresidente Jafeth Cabrera, dados los indicios de que también él pudo haber aceptado financiamiento ilícito.

Quienes controlan los hilos de poder podrían proceder —ciertamente presionados— de la manera como lo hicieron con Pérez Molina y Baldetti, es decir, operando las instituciones para sacrificar figuras políticas prescindibles. De hecho, cuentan con los recursos y las capacidades de poder para decidirlo. Esto podría suceder, dado que las posibilidades de maniobra del gobernante pueden debilitarse fácilmente. Los apoyos públicos y tras bambalinas, incluso el de más de algún grupo corporativo empresarial, parecieran ser insuficientes para evitar un desenlace desfavorable para el gobierno. Además, crece la movilización ciudadana y la opinión de que el presidente sea investigado y procesado, posición que aparentemente es la misma de la Embajada de Estados Unidos. Por su parte, el Cacif, pese a que ha manifestado su acuerdo con la Cicig, presenta un ejercicio de poder dudoso y más pareciera apoyar a Morales por las implicaciones que el caso podría tener para varios empresarios grandes.

Ya que el Congreso improbó el antejuicio contra el presidente —a pesar de las evidencias irrefutables—, la crisis se amplía y profundiza. Con el desgaste que pesa sobre este organismo, es susceptible de convertirse en un objetivo de depuración por la ciudadanía y por poderes como la Embajada de Estados Unidos. Si la presión interna y externa se incrementa y se suman otros casos de relevancia investigados por la Cicig, como Odebrecht, la demanda de relevo presidencial y la depuración del Congreso podrían imponerse como una salida en un momento determinado.

Así las cosas, estamos ante un gobierno que presenta una fuerte ilegitimidad por desconfianza, descontento y desaprobación; que tiene dificultades para lograr resultados; que enfrenta renuncias en su equipo de gobierno que podrían ser iniciales; que experimenta el retiro del apoyo de actores de primer orden en los ámbitos nacional e internacional, y que motiva el surgimiento de nuevas voces pidiendo su renuncia, como Articulación por la Vida, contra la Corrupción y contra la Impunidad. Como resultado, estamos ante una crisis de gobierno. Pero no estamos ante una crisis de Estado, y menos ante una crisis del régimen. El modelo de acumulación dominante como razón de Estado tampoco está en riesgo.

En este contexto, una salida a la crisis podría resultar poco favorable a la articulación del Gobierno y al presidente Morales, pero manejable por quienes tienen el poder real en Guatemala y factible para estos. De hecho, la salida podría representar a) que se concrete un pacto entre élites de poder, se resuelva la crisis y todo siga igual, o b) que se profundice la depuración institucional, con las investigaciones de la Cicig en marcha y la presión ciudadana en aumento.

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25 de agosto de 2017

Respuesta al documento titulado "No es posible seguir ignorando la tragedia de Venezuela" del Grupo de Trabajo "Ciudadanía, organizaciones populares y representación política" de CLACSO

El día miércoles 16 de agosto del año en curso, llegó a mi carpeta de correo la comunicación de Alberto Olvera Rivera, en el cual traslada el posicionamiento del Grupo de Trabajo "Ciudadanía, organizaciones populares y representación política" de CLACSO, titulado No es posible seguir ignorando la tragedia de Venezuela (véase al final de esta respuesta)

Con el respeto que me merecen las personas firmantes, parto de afirmar que el documento divulgado carece de la fundamentación necesaria para concluir en las aseveraciones hacia el gobierno de Nicolás Maduro y a la Asamblea Nacional Constituyente actual. Menos fundamento encuentro para solicitar a CLACSO que se pronuncie en la dirección que los suscritos desean.

Se afirma lo anterior porque:

Al calificar de "arbitraria e ilegal la creación de una 'Asamblea Constituyente'" y afirmar que la misma viola la constitución de 1999, los firmantes no aportan ninguna prueba o fundamentación al respecto.

Tal y como han venido repitiendo las voces opositoras internas y externas, quienes suscriben este documento parten de una tesis equivocada. Consideran que el llamado a la nueva constituyente debía basarse en la constitución de 1961, aplicable –como fue– para convocar a la asamblea constituyente de 1999. Obvian, que la constitución de 1999, que rige al Estado venezolano en la actualidad, faculta al presidente de la república para convocar a nueva constituyente.

En específico, en el artículo 348 de dicha constitución vigente se establece que la iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrá hacerla, entre otros, el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros, tal y como ocurrió. Esto hace constitucional, es decir, legal y legítimo al sujeto de la iniciativa, al proceso de elección y la Asamblea Nacional Constituyente que resultó de una elección libre, secreta y auditable, en la cual participaron más de 8 millones de venezolanos, correspondientes al 41% de los ciudadanos que acudieron a las urnas a pesar de las condiciones de amenaza, asedio y hechos de violencia.

De tal manera que el calificativo de arbitraria e ilegal que asignan a la Asamblea Nacional Constituyente de la República Bolivariana de Venezuela los firmantes, es absolutamente infundada.

Los firmantes de este documento aseveran que la Asamblea Constituyente vigente se erige en un poder por encima de los demás poderes. En este sentido tienen razón. Sin embargo, obvian un fundamento de la doctrina constitucional: una asamblea nacional constituyente es la representación del poder soberano, del poder originario, y como tal es superior a cualquier poder previamente constituido. De hecho, en el artículo 346 de la Constitución Política de la República Bolivariana de Venezuela se establece que ningún poder constituido podrá objetar la nueva constitución o impedir las decisiones de la asamblea constituyente. Los firmantes obvian, entonces, que la Asamblea Nacional Constituyente actual cuenta con la legitimidad y podrá ejercer poder –como lo está haciendo– por sobre los poderes del Estado venezolano actualmente vigentes en ese hermano país. Esto explica las razones por las cuales las máximas autoridades de varios poderes constituidos han llegado ante la Asamblea Nacional Constituyente a reconocer su superioridad. La única que no lo hizo fue la Asamblea Nacional (parlamento) siendo que quienes la controlan han venido desarrollando una estrategia desestabilizadora y golpista, además de encontrarse en desacato al mantener en sus curules a cinco diputados que cometieron fraude electoral, incluido uno del PSUV.

Quienes firman el documento en cuestión afirman que con la nueva Asamblea Nacional constituyente "Se ha destruido así la escasa institucionalidad democrática que quedaba en el frágil Estado venezolano e instituido una dictadura colectiva de la pequeña elite política que rodea a Maduro". Contrariamente, lo que se observa en las recientes decisiones de la Asamblea Nacional Constituyente y los poderes constituiros –en especial el ejecutivo, judicial, electoral y del Ministerio Público venezolanos–, es su acción para detener la ola violenta promovida por la oposición venezolana (responsable de la mayoría de asesinatos durante los hechos de confrontación), para indagar y procesar a los responsables materiales e intelectuales de estas acciones (incluidos como fue evidente, algunos alcaldes, gobernadores y diputados), para el inicio del proceso de elección de gobernadores para el cual han inscrito candidatos la mayoría de partidos políticos opositores. Los firmantes obvian que para el 2018, además, está planificada la elección de Presidente de la República y que el resultado de la Asamblea Nacional Constituyente deberá ser objeto de referendo para su aprobación por parte de los ciudadanos y ciudadanas venezolanas.

Los académicos signatarios de este documento afirman que "[...] el hambre, la falta de medicinas y la escasez de alimentos se agudizan día a día, revirtiéndose en pocos años los grandes avances sociales logrados en los primeros diez años del régimen chavista." Al respecto dejan de señalar que la inflación en buena medida inducida por empresas como DolarToday así como la carencia de alimentos y medicamentos son fenómenos inducidos por quienes mantienen el control de buena parte de la producción y comercialización en el país, es decir, organizado en la Fedecamaras y en quienes dirigen a la principal parte de la oposición.

Estoy de acuerdo en que CLACSO no puede guardar silencio sobre la tragedia venezolana. Desde mi punto de vista, CLACSO, apegado a la realidad venezolana debe denunciar la injerencia y la amenaza externa sobre Venezuela, a los poderes y actores que han mantenido una estrategia de desestabilización que incluye acciones que rayan en el terrorismo y la subversión contra los poderes constituidos. Así mismo, debiera pronunciarse reconociendo la legalidad y legitimidad de la Asamblea Nacional Constituyente venezolana.

Aunque no comparto sus razones, coincido con los firmantes en el rechazo a "las amenazas imperialistas y militaristas de Trump y al intervencionismo de otros países en los asuntos internos de Venezuela." No obstante agrego que no son solo amenazas. El imperio y su gobierno actual –como los anteriores de Bush y Obama- han venido implementando planes injerencistas, claramente en contubernio con la oposición venezolana, con los gobierno de derecha y con organismos bajo su control, como la secretaría general de la desprestigiada OEA.

Por lo demás, antes que conminar a CLACSO a pronunciarse en este sentido, valdría solicitarle la apertura de un espacio de análisis serio, documentado y fundamentado sobre la realidad del proceso venezolano. Un espacio donde despleguemos nuestro análisis crítico sobre lo que sucede en ese hermano país, donde podamos analizar cómo el proceso venezolano se sostiene sobre el mismo esquema extractivista del que muchos somos críticos, pero que en estas circunstancias no justifica nuestra conversión en voces útiles para los propósitos de poderes fascistas e imperialistas que intentan derrocar y derrotar ese proceso democrático.

Respetuosamente,

Mario Sosa
Guatemala 19 de agosto de 2017.
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Estimados colegas: Hacemos de su conocimiento el posicionamiento de los miembros de un Grupo de Trabajo de CLACSO sobre los acontecimientos de Venezuela.

NO ES POSIBLE SEGUIR IGNORANDO LA TRAGEDIA DE VENEZUELA

No es posible seguir ignorando la terrible tragedia que sufre el hermano país. La arbitraria e ilegal creación de una "Asamblea Constituyente" que viola la constitución de 1999 y que se ha erigido en un poder por encima de los demás poderes, es el golpe final a una democracia en plena destrucción desde la muerte de Chávez. No sólo dicha Asamblea carece de legalidad y legitimidad, sino que viola su supuesta misión de emitir leyes al declararse de facto un poder total: judicial, legislativo y ejecutivo, por un período indefinido. Se ha destruido así la escasa institucionalidad democrática que quedaba en el frágil Estado venezolano e instituido una dictadura colectiva de la pequeña elite política que rodea a Maduro, en alianza con un ejército colonizado por un cuerpo de mando politizado y corrupto, y que de hecho ya gobierna al país, si es que pude hablarse de un gobierno en Venezuela. Para imponer esta dictadura, se ha recurrido a la represión masiva y criminal de las protestas de la ciudadanía y se amenaza ahora con llevar a la cárcel a todos los alcaldes, gobernadores y diputados de oposición que aun están libres, mientras se prepara la prohibición total de las protestas, como si con ello se pudiera poner fin a la resistencia popular. Al mismo tiempo, el hambre, la falta de medicinas y la escasez de alimentos se agudizan día a día, revirtiéndose en pocos años los grandes avances sociales logrados en los primeros diez años del régimen chavista.

Consideramos que CLACSO no puede guardar silencio sobre la tragedia venezolana. Al hacerlo contradice los posicionamientos públicos que la organización ha hecho a lo largo de los años en defensa de la democracia, la justicia y la libertad en América Latina, causas que compartimos. En estricta coherencia con esa posición, demandamos de los actuales directivos de CLACSO una condena pública a la deriva dictatorial que ha tomado el régimen madurista en Venezuela, así como la exigencia del restablecimiento del Estado de Derecho, la libertad de los presos políticos, y el fin de la represión a las protestas populares. Por las mismas razones, manifestamos nuestro rechazo a las amenazas imperialistas y militaristas de Trump y al intervencionismo de otros países en los asuntos internos de Venezuela.

Los miembros del Grupo de Trabajo "Ciudadanía, organizaciones populares y representación política" de CLACSO.
Alberto J. Olvera, Universidad Veracruzana, México
Carlos de la Torre, Universidad de Kentucky, Estados Unidos
Gerardo Caetano, Universidad de la República, Uruguay
Hugo Quiroga, Universidad Nacional de Rosario, Argentina
Isidoro Cheresky, Universidad de Buenos Aires, Argentina
Leonardo Avritzer, Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil
Manuel Antonio Garretón, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad de Chile
Margarita López Maya, Universidad Central de Venezuela y Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello.
Martin Plot, IDAES-Universidad Nacional de San Martín e investigador del CONICET, Argentina.

Osvaldo Iazzetta, Universidad Nacional de Rosario, Argentina

La apropiación de las riquezas naturales divide a Guatemala

Por Mario Sosa

Guatemala está dividida. Cierto. Siempre lo ha estado, y esa división tiene múltiples y complejas expresiones, desde las ideológicas, que se manifiestan en visiones del mundo y de vida distintas, hasta aquellos enfrentamientos que han devenido en crímenes de lesa humanidad, como el genocidio planificado y ejecutado desde el Estado.

Esta división es el resultado del proyecto y de los intereses de quienes han tenido el poder para diseñar, controlar e imponer un tipo de Estado y, por consiguiente, configurar un conjunto de relaciones sociales de explotación, exclusión, marginación y racismo, así como patriarcales, que configuran la sociedad guatemalteca.

Uno de los principales factores que explican la división de la sociedad guatemalteca hoy en día es la disputa que mantienen quienes controlan la economía y pretenden imponer un modelo económico basado en la sobreexplotación laboral y en el expolio de la naturaleza frente a un conjunto de pueblos, comunidades, organizaciones y movimientos sociales que lo adversan y resisten.

En este sentido, en las últimas semanas ha sido relevante la pretensión del sector empresarial de suprimir los obstáculos jurídicos que enfrentan proyectos mineros e hidroeléctricos, en especial aquellos que fueron activados por la legítima acción legal de representantes de comunidades, pueblos y organizaciones. En este objetivo se articulan las cámaras empresariales y sus centros de pensamiento paraempresarial, como la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa), el Movimiento Cívico Nacional y la Fundación contra el Terrorismo, así como el poder gubernamental y la mayoría de bancadas (de derecha) en el Congreso.

Para el efecto, este sector minoritario de la sociedad emite discursos en los cuales recuperan los viejos conceptos de certeza jurídica, libertad de empresa, garantías de inversión y competitividad, y lanza acusaciones de socialistas y comunistas a quienes se oponen a sus proyectos, tal como lo hacen desde 1954 contra todo aquel que se opone a sus intereses. Ha activado una campaña mediática con campos pagados, editoriales, columnas de opinión y programas radiales y televisivos con los cuales intenta convencer de las oportunidades de inversión, empleo y desarrollo que el país pierde con resoluciones judiciales y acciones políticas de resistencia contra este tipo de proyectos. Asimismo, desarrollan acciones judiciales para revertir algunas de las resoluciones judiciales que les afectan, de modo que los organismos judiciales resuelvan a su favor y se armen casos de persecución contra las dirigencias de tales resistencias.

Es evidente que el interés del sector empresarial, antes que la vigencia de los derechos constitucionalmente reconocidos, es la defensa de sus intereses particulares. Por esa razón ha sido insistente en la exigencia de que se reglamenten las consultas comunitarias (cerca de 90 hasta ahora), en las cuales pueblos indígenas y mestizos han decidido su oposición a los proyectos extractivos por los impactos ambientales, económicos y sociales que han experimentado y que han sido ampliamente documentados. En este sentido, se pretende invalidar las consultas realizadas por comunidades y pueblos, derecho ejercido y fundamentado en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (de carácter constitucional), en el Código Municipal y en la Ley del Sistema de Consejos de Desarrollo Urbano y Rural. La búsqueda es, asimismo, normar las consultas de tal manera que se logre (complementariamente) limitar el derecho de los pueblos indígenas a la consulta previa, libre e informada, así como lograr su consentimiento a los proyectos mencionados o, en su defecto, que la oposición a dichos proyectos no los impida.

Es indudable que la división en la sociedad guatemalteca se agudiza, lo cual se debe a la falta de legitimidad de tales proyectos, que son cuestionados por su carácter impuesto, por los impactos que provocan en los territorios, por significar una apropiación en pocas manos de riquezas que son concebidas como bienes comunes por las diversas resistencias y por la insignificancia en lo que a ingresos fiscales se refiere. Asimismo, por la violencia con la cual han sido implantados, en especial contra líderes defensores de derechos que han sido encarcelados, amenazados e incluso asesinados, casos por los cuales organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Organización de las Naciones Unidas han mostrado su preocupación y están activando procedimientos de verificación.

En este contexto surgen varias preguntas cuyas respuestas las encontraremos en discursos y políticas concretas del sector empresarial, que tiene su principal expresión política en el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif). ¿Continuará imponiendo sus proyectos e intereses minoritarios a costa de los intereses de las grandes mayorías que los adversan y no se benefician directa o indirectamente de ellos? ¿Trascenderá su visión estrecha para repensar el modelo económico? ¿Escuchará las voces y los intereses de los sujetos de las resistencias, quienes, en ejercicio de sus derechos y con legitimidad, se oponen al extractivismo? ¿Reconocerá que estos sujetos en resistencia (pueblos indígenas, comunidades rurales y campesinas, clase trabajadora) son coincidentemente los grandes perdedores de este proyecto de Estado y de esta sociedad construida desde el poder que representa como sector empresarial organizado? ¿Reconocerá que tienen preeminencia los derechos e intereses mayoritarios antes que sus intereses sectoriales?


Si revisamos la historia, respuestas positivas a estas preguntas son casi imposibles. Lo previsible es que la imposición de dicho modelo económico, de estos intereses minoritarios y de un Estado a su servicio provocará que se agudicen las contradicciones, que son expresión de la división histórica y renovada de la sociedad guatemalteca.

8 de junio de 2017

¿QUIÉN ACUSARÁ A LOS ACUSADORES?

¿Quién acusará a los acusadores?

Respuesta al comunicado de intelectuales contra el proceso bolivariano de Venezuela

Bajo la implícita formula del “yo acuso” y unas horas antes de la reunión de la OEA en la que se discutiría nuevamente la intervención en Venezuela, más de una centena de intelectuales y académicos latinoamericanos, europeos y norteamericanos, firmaron recientemente una solicitada titulada “Llamado internacional urgente a detener la escalada de violencia en Venezuela”. Dicha solicitada constituye toda una declaración de principios de su posición respecto a la coyuntura bolivariana, elaborando diagnósticos, atribuyendo responsabilidades, y prescribiendo una salida a la crisis que tiene lugar en el país caribeño.

No ofenderemos la inteligencia ni la moral de los suscribientes (algunos verdaderas “vacas sagradas” del mundo académico crítico) poniendo en tela de juicio su compromiso político o sus competencias interpretativas. Asumiremos cada afirmación de la solicitada como lo que es, como una tesis errónea sobre el acontecer del proceso bolivariano de Venezuela. Y como tal, la someteremos a análisis, dando cuenta de que también los acusadores pueden y deben ser acusados. También los intelectuales, además de pontificar desde las encumbradas alturas de las academias, deberán dar cuenta de sus aciertos y sus errores en este dramático impasse continental, que bien podrá significar la clausura conservadora de un ciclo político ascendente, o bien el remanso previo a una eventual segunda oleada progresista y de izquierda en la región. Una derrota de las clases populares latinoamericanas no dejará de salpicar a los intelectuales en su prescindencia orgánica, en su incapacidad pedagógica, o en sus desinteligencias a la hora de calibrar juicios certeros. 

El concepto de “guerra de cuarta generación” o de “guerra de baja intensidad”, es mucho más que una hipérbole para señalar la intensidad de una coyuntura específica. Es, más bien, la descripción de toda una estrategia insurreccional del imperialismo norteamericano para roer la joya más dura de la corona: la porfía de una revolución venezolana que, como ha hecho la cubana, viene a ofender nuevamente las aspiraciones virreinales de Estados Unidos respecto de su patio trasero. Más aún si consideramos la vital importancia económica y geopolítica de Venezuela para la reciente administración republicana de Donald Trump. Demostrada está la capacidad venezolana de religar a las experiencias progresistas y de izquierda y de tensionarlas hacia los límites de lo posible con una audaz política de integración latinoamericana, así como su control soberano sobre importantes recursos estratégicos tan caros a los proyectos de desarrollo de los países centrales como el petróleo o la biodiversidad. Sólo Venezuela, partera de este nuevo ciclo histórico, puede, con su caída, sellar su clausura irremediable. Así lo ha entendido Estados Unidos, más no así, pareciera, algunos de nuestros más prestigiados académicos.

Venezuela parece encontrarse en el preciso y doloroso tránsito entre dos de las etapas analizadas por Antonio Gramsci en sus análisis de situación y correlaciones de fuerza (es decir, en el análisis del grado de organización, autoconciencia y homogeneidad alcanzados por grupos sociales antagónicos). Hace tiempo que Venezuela se desplazó eficazmente de un momento meramente económico-corporativo hacia un momento político, con la formación de una identidad popular común al conjunto de las clases populares (el chavismo) y con su confrontación global con las clases dominantes. El fallido golpe de estado de 2002, el desbaratado paro petrolero, y la asunción de un socialismo para el siglo XXI señalan este derrotero. Ahora bien, este momento político sostenido hasta el 2013, y su consiguiente empate hegemónico entre bloques sociales, comenzó a desmoronarse con la muerte de Hugo Chávez Frías y se consumó con el cierre del cerco internacional tras la derrota electoral del kirchnerismo en Argentina y con el golpe institucional a Dilma Rousseff en Brasil. El tercer momento analizado por Antonio Gramsci, el inevitable momento político-militar al que nos estamos precipitando, fue, paradójicamente, alcanzado no sólo por la radicalización endógena del chavismo, como por la reacción envalentonada de una derecha local y trasnacional dispuesta al más descarnado de los revanchismos.
                              
Ahora bien, analizar este momento político-militar en ciernes, implica considerar que las guarimbas de la oposición, el asesinato de referentes chavistas en el campo y en la ciudad, la infiltración incesante de paramilitares colombianos, la formación de milicias bolivarianas, el fortalecimiento de la unión cívico-militar y el patrullaje militar de las costas venezolanas por las potencias emergentes, son mucho más que testimonio de la desbordada pasión caribeña. Son, en cambio, síntomas de toda una etapa que amerita categorías de análisis específicas, para entender la radicalización militarista del imperialismo norteamericano en su largo pero irrefrenable declive global. En nuestra opinión, ignorar la dimensión de este proceso lleva a análisis superficiales que intuyen derivas autoritarias, presuntos autogolpes, o militarizaciones ociosas de la clase política de los gobiernos latinoamericanos. Siempre bajo la óptica de intelectuales propensos a describir “déficit” de democracia por estas latitudes, siempre con la vara de concepciones eurocéntricas y pretendidamente universales sobre lo que ha de ser lo democrático. 

Por supuesto que hay un proceso de militarización y una escalada de violencia, pero lejos de ser el resultado de factores internos, esta militarización es permanentemente inducida por la agresión imperialista en todos sus niveles (diplomático, político, económico, militar, mediático, financiero). ¿O debemos enumerar acaso los golpes de estado en Honduras, Paraguay y Brasil que anteceden la presente arremetida? De nada valen las groseras teorías de los dos demonios para analizar las causas de la violencia venezolana: ¿o qué significa entonces el “origen complejo y compartido de la violencia” señalado por la solicitada? ¿O la identificación, aparentemente simétrica, de “extremistas” de derecha y totalitarios de izquierda, que redunda al finalizar el texto en el señalamiento de un único e inaudito responsable de la violencia: ¡el estado y el gobierno bolivariano! ¡Justo quienes insisten en una estrategia de paz!¿Qué deberían haber hecho, según estos intelectuales, Fidel Castro y los revolucionarios cubanos ante la invasión de Playa Girón? ¿Sentarse a parlamentar con diplomáticos inexistentes mientras las bombas atronaban en Bahía de Cochinos? ¿Enfrentar con papeletas electorales los fusiles de los mercenarios? ¿Peticionar cautamente ante la OEA?

El más elemental de los análisis críticos ha de ser capaz de separar la paja del trigo, de distinguir la violencia fundante y la mera violencia reactiva de las clases y los gobiernos populares, y de entender, como Antonio Gramsci, que no hay resolución pacífica o democrática (en el sentido estrictamente liberal del término) a la lucha de clases. Tarde o temprano las clases dominantes, en su impotencia electoral, acudirán a golpes blandos comandados por las corporaciones judiciales o mediáticas, y cuando también estos se muestren inútiles, harán sonar nuevamente la hora de la espada.

Por eso, la pretendida mirada “más allá de la polarización”, ese vano intento de otear una realidad límpida tras las nieblas de una lucha política sin cuartel, se demuestra imposible. Se trata, nuevamente con Gramsci, de “tomar partido”, lo que no significa apoyar enceguecidamente a un proceso político o a su conducción eventual, sino de elegir el campo desde el que se enuncian las críticas y desde el que se cumplen las tareas específicas de la praxis intelectual. El intelectual “orgánico” no es un modelo de intelectual de izquierda, sino el único en sentido estricto: es decir, aquel que reflexiona en conjunto, codo a codo, sin la mediación de pedestales odiosos, con los sujetos populares organizados. No deja de resultar sugestivo que una solicitada firmada por académicos de tan alto nivel prescinda de las más elementales categorías de análisis del arsenal político crítico, dando por tierra con el intento de fundar una caracterización certera sobre el proceso bolivariano. Ni clases sociales, ni dependencia estructural, ni tampoco el imperialismo, aparecen siquiera mencionados en la solicitada, mientras éstas son herramientas que cualquier comunero o comunera venezolana hace tiempo que ha incorporado a su vocabulario político, en lo que constituye otra faceta de un proceso de democratización (y de socialización del poder) bien radical. 

Creemos encontrar en la solicitada, en cambio, una fetichización notable de la democracia en sus formatos liberales. Porque, ¿desde qué otra concepción de la democracia es posible juzgar como antidemocrático a un proceso que combate a una Asamblea Legislativa en desacato por juramentar a diputados elegidos de manera fraudulenta, y que ha intentado, sin tener atribuciones constitucionales para ello, destituir cuatro veces al Presidente Maduro, lo que sin duda constituyen intentos de golpe de Estado, pero que, sin embargo, la sostiene plenamente en funciones?¿Desde dónde se intuye una deriva antidemocrática en un proceso que aún moviliza activamente a cientos de miles de personas y que sostiene y amplía elementos democráticos cualitativos como las Comunas y los Consejos Comunales? ¿Dónde están los elementos autoritarios de un gobierno que responde a la agresión institucional y a la violencia callejera con la más protagónica de las respuestas, es decir, con una convocatoria re-constituyente que relance hacia adelante la radicalidad de un proceso largamente estancado por el asedio externo y los errores internos?

Volver a historizar a la democracia, escindir el ideal de sus imperfectas realizaciones institucionales, desfetichizar sus elementos formales y comprender sus nuevas modalidades emergentes, resulta imprescindible para no caer presa de una valoración liberal-republicana y en suma, colonial, sobre qué es lo democrático. Es más, creemos que ni siquiera desde una visión liberal consecuente es posible criticar al proceso bolivariano que, como ningún otro proyecto, supo tomar, profundizar y radicalizar la democracia liberal formal con mecanismos consultivos, plebiscitarios y revocatorios absolutamente inéditos. No hay democracia a secas, democracia pura, democracia al margen de la historia y de las determinaciones clasistas, nacionales, étnicas y sexo-genéricas de la lucha política. Hay, o habrá democracia de los trabajadores, los campesinos, los pobres, los indígenas, los afrodescendientes, los estudiantes, los migrantes, los jubilados, las mujeres. Y ésta solo se conquistará cuando los intereses de las clases populares se impongan: si será por las buenas o por las malas, por métodos consuetudinarios o violentos, por vía electoral o a través de una dolorosa guerra civil, lo decidirán como siempre, los que tienen todo que perder, pero también todo que ganar en Venezuela y en el conjunto de Nuestra América.

Basado en el texto homónimo de Lautaro Rivara (Sociólogo y poeta argentino ), publicado en La Tecl@ Eñe


ADHESIONES

ALEMANIA:
  • Rainer Schlittgen, Profesor Emérito. Universidad de Hamburgo
  • Michael Ramminger, Institut für Theologie und Politik, Münster
  • Andrej Palacko. Reportero fotográfico - Periodista Independiente
  • Ricarda Schlittgen, Berlin

ARGENTINA:
  • Adolfo Pérez Esquivel. Premio Nobel de la Paz
  • Stella Calloni, periodista
  • Atilio Borón, politólogo y sociólogo. Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2012
  • Alicia Castro, ex embajadora argentina en la República Bolivariana de Venezuela y ante el Reino Unido
  • Lautaro Rivara, poeta y sociólogo
  • Verónica​ Grondona Olmi, economista argentina, asesora del grupo GUE /NGL, la izquierda en el Parlamento Europeo
  • Telma Luzzani, periodista y escritora
  • Claudio Katz, profesor de la Universidad de Buenos Aires e investigador del CONICET
  • Julio Gambina, Fundación de investigaciones sociales y políticas, Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Economía Política y Pensamiento Crítico (SEPLA).
  • Néstor Kohan, Escritor. Docente de Universidad de Buenos Aires
  • Jorge Beinstein, Profesor Emérito de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina
  • Paula Klachko. Lic. en Sociología UBA. Dra. en Historia UNLP. Prof. UNDAV-UNPAZ
  • Manuel Bertoldi - Patria Grande Argentina
  • Carlos Aznárez, periodista, editor de Resumen Latinoamericano
  • Santiago Liaudat, docente investigador. Universidad Nacional de la Plata.
  • Gabriel Impaglione, poeta, dirige la revista literaria Isla Negra. Argentina-Italia.
  • Fernando Vicente Prieto, periodista.
  • Aldo Casas, antropólogo, revista Herramienta.
  • Guillermo Cieza, escritor, militante popular.
  • Nora Ciapponi, FPDS-Corriente Nacional
  • Sebastián Salgado, Periodista
  • Fernando Stratta, docente e investigador UNLA
  • Silvina M. Romano, Investigadora del IEALC, UBA
  • Miguel Mazzeo, escritor, profesor UBA y UNLa
  • Fernando Bossi, periodista, director Portal Alba
  • Horacio Cerutti, filósofo
  • Martín Ogando, docente e investigador de la Universidad de Buenos Aires
  • Teodoro Pablo Lecman, Poeta, Profesor y Doctor en Psicología UNBA.
  • Gabo Sequeira. Trovador. Argentina
  • José Seoane. Profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Sociales – UBA. Grupo de Estudios sobre América Latina y el Caribe - GEAL
  • Roberto Elisalde. RIOSAL/CTA-A
  • Jorge Cardelli,   Sec. de Cultura de La Cta Autónoma
  • Patricia Machado  Usina Cultural Del Sur
  • Sergio Nicanoff, Historiador Docente Uba
  • Fernando Bargas. Emancipación Sur - CABA
  • Mariano Féliz, investigador, profesor universitario
  • Vìctor Ego Ducrot. Fac. de Periodismo y Comunicación Social. Univ. Nacional de La Plata.
  • Esteban Diotallevi, Periodista, editor
  • Horacio López, Ensayista, escritor
  • Dante Ramaglia. Docente Universitario. Investigador.
  • Clara A. Jalif, Prof. Consulta UNCUYO / CONICET Mendoza.
  • Jorge Sanmartino, UBA-IEALC 
  • Paula Belloni, LESET, CECS
  • Alicia Naveda, Doctorado en Ciencias Sociales Universidad Nacional de San Juan
  • Eduardo Lucita, EDI
  • Dra. Susana Murillo,  Investigadora UBA.
  • Fernando Stratta, docente e investigador UNLA.
  • Beatriz Rajland Prof Facultad de Derecho. UBA, Investigadora en el FISyP, Buenos Aires.
  • Daniel Campione, Prof de Teoría del Estado. UBA. Investigadora en el FISyP, Buenos Aires.
  • Eduardo Schmidt. Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas (FISyP), Buenos Aires,
  • Federico Nacif
  • Hebe Livio
  • Sergio Zeta, Contrahegemoníaweb
  • Fernando Cardozo - Relaciones Internacionales, Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Autónoma.
  • Gonzalo Armúa, Secretaría Operativa ALBA Movimientos
  • ALBA Movimientos- Articulación continental de Movimientos Sociales hacia el ALBA
  • ATTAC Argentina
  • Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social - Buenos Aires
  • MULCS Buenos Aires
  • Movimiento Proyecto Popular
  • Escuela de formación política José Carlos Mariátegui
  • José Steinsleger. Periodista
  • COMUNA (Colectiva en Movimiento por una Universidad Nuestramericana) Frente Popular Darío Santillán - Corriente Nacional.
  • CECS. Centro de Estudios para el Cambio Social

AUSTRALIA:
  • Federico Fuentes, periodista.
  • Australian Solidarity with Latin America (Solidaridad Australiana con América Latina, ASLA), Brisbane
  • Australia Venezuela Solidarity Network (Red de Solidaridad Australia-Venezuela, AVSN)
  • Chile Solidarity Campaign (Campaña de Solidaridad con Chile), Melbourne
  • Colombia Demand Justice Campaign (Campaña Colombia Reclama Justicia)
  • Committee for Human Rights in Chile (Comité por los Derechos Humanos en Chile), Sydney
  • Committee for Human Rights in Guatemala (Comité por los Derechos Humanos en Guatemala), Sydney
  • Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) Committee, Sydney
  • LatinAmerica Social Forum (Foro Social Latinoamericano), Sydney
  • Latin American Solidarity Network (Red de Solidaridad Latinoamericano, LASNET)
  • Grupo Mapuche Mawida, Sydney
  • Mapuche Aboriginal Solidarity for Indigenous Land (MASIL, Solidaridad Mapuche Aborigine por las Tierras Indígenas), Melbourne
  • Mapuche Australia Solidarity (Solidaridad Mapuche Australia)
  • United for Colombia (Unidos por Colombia)
  • Australia Cuba Friendship Society (Sociedad de Amistad Australia-Cuba), Western Australia
  • Venezuela Solidarity Campaign (Campaña Solidaridad con Venezuela, Melbourne)
  • Eulalia Reyes de Whitney, Profesora
  • Myriam Raquel Machaín - Sydney -Australia

BÉLGICA:
  • Michel Collon. Escritor y periodista. Coordinador de Investig’action
  • Alex Anfruns. Periodista, articulista de Investig’Action

BOLIVIA:
  • Gisela López, Ministra de Comunicación
  • Juan Ramón Quintana, ex Ministro de la Presidencia y actual Embajador de Bolivia en Cuba
  • Hugo Móldiz. Abogado, periodista y experto en relaciones internacionales
  • Katu Arkonada. Escritor y politólogo.
  • Jorge Mansilla Torres
  • Rebeca Peralta Mariñelarena, México-Bolivia. 
  • Luis López - Artista Pintor 
  • Sebastián López, crítico de cine
  • Rudy López - analista político
  • Cris González- diplomática y comunicadora 
  • Hugo Moldiz  - Coordinador del Capítulo Boliviano de la Red En Defensa de la Humanidad.
  • Nahir González- diplomática y artista
  • Luisa López Orellana- analista política, socióloga
  • Javier Larraín- Editor, Historiador 
  • Alfredo Chuquimia- Diagramador, Arquitecto
  • Patricia Guilarte- diplomática, periodista
  • Jordán Rodríguez- Editor, periodista
  • Tony González- artista
  • Gonzalo Gosalvez, Profesor de economía política,  Bolivia
  • Roxana Marlen Vaca Uriona, Red de Economía Política Crítica, Bolivia

BRASIL:
  • Frei Betto, Escritor
  • Emir Sader, Sociólogo y Politólogo. Escritor.
  • Joao Pedro Stedile. MST
  • Theotonio dos Santos. Sociólogo, Politólogo, Economista. Escritor.
  • Monica Bruckmann, socióloga, científica política y prof. Univ. Federal de Río de Janeiro
  • Luiz Bernardo Pericás, Professor de Historia Contemporánea da Universidade de São Paulo (USP), Ganhador do Prêmio Ezequiel Martínez Estrada, Casa de las Américas, Cuba, 2014.
  • Anita Leocadia Prestes, historiadora y profesora universitaria.
  • Fernando Morais, periodista y escritor.
  • Carlos Alberto Almeida, periodista
  • Marcelo Díaz Carcanholo, Universidad Federal Fluminense, Presidente de la Sociedad de Economía Política de Brasil (SEP).
  • Marilia  Guimaraes. Coordinadora REDH - Brasil
  • Jandira Feghalli. Diputada Federal
  • Lindeberg Farías. Senador
  • María Claudia Badán Ribeiro. Investigadora. Dra en Hist. Social. (IHEAL/Unicamp)​​
  • Gabriel E. Vitullo. Dr en Ccia Política, prof. Universidad Federal do Rio Grande do Norte
  • Sirio López. Velasco, Filósofo. Escritor.
  • Carlos Eduardo Martins– UFRJ
  • Roberto Ponciano - CUT e PT Brasil.
  • Paola Estrada, ALBA Movimientos Brasil
  • Humberto Farías, Sec. Nacional / MPA
  • Maria Luiza Franco Busse- Jornalista, Brasil
  • André Takahashi - Sociólogo e militante brasileiro
  • Vanessa Martina Silva, jornalista
  • Carlos Eugênio Paz, Escritor, músico, ex-militante da Ação Libertadora Nacional , ALN.
  • Niemeyer Almeida Filho, Universidad Federal de Uberlandia, Directivo de SEPLA, Brasil
  • Lincoln de Abreu Penna. Historiador e professor universitário
  • Flávio Miranda - Professor da UFRRJ. Brasil
  • Prof. Daniel Rodrigues, GEPMARX/UFPE,  Recife. Brasil
  • Joana A. Coutinho,  UFMA/MA, Brasil
  • Paulo Nakatani, Universidad Federal de Victoria, Brasil
  • Luiz Eduardo Simões de Souza, Universidade federal do Maranhão,  Brasil.
  • Henrique Amorim, economista, Brasil
  • Celi Taffarel, economista, Brasil
  • Luiz Jorge Pessoa de Mendonça, economista, Brasil
  • Milton Pinheiro, Universidade do Estado da Bahia, Brasil
  • Sammer Siman, Universidad Federal de Espíritu Santo, Brasil
  • Jacques de Novion - Departamento de Estudos Latino-americanos, Universidade de Brasília
  • Aurelio Fernandes. Professor de História. Centro Ruy Mauro Marini - CRM
  • Flavio Aguiar, escritor y periodista
  • Elder Andrade de Paula
  • Alexis Benavides
  • José Reinaldo Carvalho
  • Elizabeth Carvalho
  • Acácia Cristina Reis de Andrade, brasileira, Cirurgiã-dentista
     
CANADÁ:
  • Michael A. Lebowitz, Professor Emeritus of Economics, Simon Fraser University
  • Arnold August, autor y periodista, miembro de la Red en Defensa de la Humanidad (Canadá)
  • James Cockcroft Autor, escritor, poeta, Red en Defensa de la Humanidad
  • Katharine Beeman, poeta, Montreal, Quebec
  • Claude Morin, historiador, Université de Montréal, Canadá
  • José Castro Pozo, escritor, periodista
  • Renée Castro Pozo, Editora, profesora, feminista socialistahttps://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif
  • Richard Fidler
  • Jean-Pierre Daubois, Montréal, sindicalista
  • Susan Stiut, Canadá
  • Migdáleder Mazuera. Teóloga.
  • William K. Carroll, Professor of Sociology, University of Victoria.
  • Ruth San Martin, Socióloga, Toronto.
 
CHILE:
  • Marta Harnecker, Escritora. Premio Libertador al Pensamiento Crítico, 2013.
  • Manuel Cabieses, Periodista, Editor
  • Orlando Caputo
  • Francisca Cabieses, periodista, editora
  • Lidia Baltra Montaner, Periodista
  • Francisco Villa, Músico, trovador
  • Oscar Saavedra, poeta
  • Ximena de la Barra, Arquitecto, Cientista Social Chileno/Española.
  • Javier Larraín Parada. Profesor de historia y geografía. Director revista "Correo del Alba"
  • Esteban Silva. Sociólogo, Presidente Fundación Constituyente XXI
  • Jaime Svart,  poeta  chileno  residente  en Atenas, Grecia. Magister  en Literatura  Hispanoamericana  de la Universidad   de Santiago de Chile 
  • Rafael Agacino, Chile
  • Graciela Galarce 

COLOMBIA:
  • Piedad Córdoba, Luchadora Social
  • Fernando Rendón, poeta, Premio Nobel Alternativo. Directos festival de Poesía de Medellín
  • Hernando Calvo Ospina. Periodista y Articulista
  • Diego Otero PRADA, Rector Uniciencia
  • Francisco Ramírez Cuéllar, Abogado defensor de Derechos Humanos y Laborales
  • Aida Julieta Quiñones Torres, Facultad de Comunicación, Pontificia Universidad Javeriana
  • Gustavo Pinzón - Conacoms, Núcleo Colombia
  • Gabriel Jaime Franco, poeta
  • Gloria Chvatal, pintora
  • Jairo Guzmán, poeta
  • Edgar Montañez, cineasta
  • Álvaro Marín, poeta
  • Winston Porras, pintor
  • Zabier Hernández, académico
  • Wilfrido Jiménez, músico
  • Rafael Quiroz, pintor
  • Beatriz Ortega, comunicadora audiovisual
  • Sofía de la Hoz, periodista
  • Sergio Serrano - Fotógrafo
  • María Fernanda Sañudo, Profesora Universidad Javeriana
  • Abimael Castro, periodista
  • David Palmer, poeta, escritor y reportero Colombo-Canadiense. Primer Secretario de Tareas del Observatorio Internacional de la Diáspora (OID) con sede en Nueva York.
  • José Francisco Puello-Socarrás,  ESAP
  • Bernardo Parra Restrepo
  • Berbabé Andrade
  • Rafael Contreras, pintor-escritor colombo-venezolano

COSTA RICA:
  • Ronald Bonill Carvajal, poeta, Costa Rica
  • Margarita Guido. Psicóloga y Educadora
  • Xiomara Esquivel Vargas. Actriz y Productora de Artes Escénicas
     
CUBA
  • Roberto Fernández Retamar, Escritor. Presidente de Casa de las Américas
  • Omar González, poeta, escritor
  • Casa de las Américas
  • Isabel Monal, Filósofa, escritora.
  • Aurelio Alonso. Sociólogo y escritor. Subdirector Revista Casa de las Américas.
  • Fernando Martínez Heredia. Filósofo y ensayista. Premio Nacional de Ciencias Sociales.
  • Eloísa Xóchitl Le Riverend Morales.  Investigadora, traductora
  • Enrique Ubieta Gómez, ensayista y periodista (Cuba)
  • Omar González, escritor y periodista. Coordinador REDH-Cuba.
  • Waldo Leyva, escritor, periodista y poeta.
  • Vicente Feliú, trovador,
  • Gloria Teresita  Almaguer González, Socióloga, Docente Universidad de La Habana, 
  • Graziella Pogolotti. Escritora.
  • Raúl Suarez- Pastor emérito de la Iglesia Bautista Ebenezer de Marianao y Director Fundador del Centro Memorial Martin Luther King (Cuba).
  • Ariana López. Integrante de la REDH-Cuba
  • Joel Suarez- Coordinador Ejecutivo Centro Memorial Martin Luther King (Cuba)
  • Alpidio Alonso-Grau, poeta, director de la revista de poesía Amnios
  • Camila Piñeiro Harnecker - Universidad de La Habana, Cuba
  • Gilberto Valdés Gutiérrez, Investigador del Instituto de Filosofía, Cuba
  • Alberto Pérez Lara, Investigador del Instituto de Filosofía, Cuba
  • Yohanka León del Río, Investigadora del Instituto de Filosofía, Cuba
  • Georgina Alfonso Gonzales, Directora del Instituto de Filosofía, Cuba
  • Felix Valdés García, Investigador del Instituto de Filosofía, Cuba
  • Alcides Garcia Carrazana-  Secretario de comunicación ALBA Movimientos-  Centro Memorial Martin Luther King (Cuba).
  • Jesús Pastor García Brigos, Investigador Titular, Instituto de Filosofía
  • Nevalis Quintana Fernández, Actor y Poeta,
  • Esteban Morales, investigador,  Cuba
  • Damodar Peña Pentón, Mgr.Ccias de la Educ Médica, Esc Latinoamericana de Medicina
  • Fabio Grobart Sunshine
  • Lohania Aruca, historiadora y miembro UPEC
  • Michael Vázquez Montes de Oca, ensayista e investigador
  • Rebeca Mujica.

ECUADOR:
  • María Augusta Calle. Periodista y política. Diputada a la Asamblea Nacional.
  • Osvaldo León, Periodista. Director de la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI)
  • Irene León. Socióloga y comunicadora. Directora de FEDAEPS.
  • Antonio Salamanca, Profesor Quito
  • Francisco Peralta - Conacoms, Núcleo Ecuador
  • Organización Bulla Zurda

EL SALVADOR:
  • Nidia Díaz. Política y dirigente salvadoreña. Diputada. Fundadora del FMLN.
  • Carlos Molina Velásquez, docente de filosofía, Univ. Centroamericana José Simeón Cañas.
  • Héctor Iván Castro Castaneda, Movimiento Ciudadano 5+
  • Ángel María Ibarra Turcios, académico y activista ambiental, Viceministro de Medio Ambiente.
  • Luis Alvarenga, poeta salvadoreño.​ Profesor Univ. Centroamericana José Simeón Cañas.
  • Cecilio García. Biólogo. Profesor Universitario Jubilado

EGIPTO:
  • Samir Amin. Economista egipcio. Escritor. Especializado en temas del Tercer Mundo


ESPAÑA:
  • Carlos Fernández Liria. Filósofo, escritor, profesor de filosofía. Ganador del Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2010.
  • Ángeles Diez Rodríguez, Dra. Ciencias Políticas y Sociología, profesora de la Universidad Complutense de Madrid
  •  Salvador López Arnal, profesor y colaborador de Rebelión.org
  • Constantino Bértolo. Editor, crítico y ensayista
  •  Belén Gopegui. Novelista y guionista
  • Ángel De La Cruz Bermejo, Profesor / Periodista, Madrid
  • Alejandro Andreassi Cieri, Profesor (jubilado) Universitat Autónoma de Barcelona
  • José Luis Martín Ramos, historiador, Barcelona,
  • Manuel Martínez Llaneza. Profesor Titular Universidad Politécnica de Madrid
  • Joaquín Miras Albarrán. Presidente de Espai Marx
  • Antonio Francisco Ordóñez, Jurista (Barcelona)
  • Higinio Polo, profesor y escritor. Barcelona.
  • María Remedios García Albert (Madrid, España)
  • Manuel Pardo de Donlebún Montesino, Militar en la Reserva, miembro del Foro Contra la Guerra Imperialista y la OTAN.
  • Samir Delgado, poeta, Islas Canarias
  • Arantxa Tirado. Politóloga latinoamericanista e internacionalista.
  • Sara Rosenberg - Escritora - (Miembro del Foro contra la guerra imperialista y la OTAN)
  • Eduardo Hernández Fernández, Arquitecto
  • José Juan Bartolomé Pina, Economista
  • Pedro López López, Profesor Titular de la Universidad Complutense de Madrid. Sociólogo, activista de derechos humanos
  • Blanca Lagunilla Suquía, Funcionaria del INSS, jubilada.
  • Ricardo García Pérez. Traductor
  • Foro Contra la Guerra Imperialista y la OTAN

ESTADOS UNIDOS:
  • Ramón Grosfoguel, Universidad de California 
  • James Petras, escritor, articulista
  • James Counts Early. Former Director Cultural Heritage Policy Smithsonian Institution Center for Folklife and Cultural Heritage; Consultant Statecraft Heritage Policy, African Diaspora;
  • Cynthia McKinney. Congresista afroamericana. Activista de los derechos civiles.
  • Padre Luis Barrios, Ph.D., John Jay College of Criminal Justice, USA
  • Dario Azzellini, Murphy Institute, CUNY, New York, USA
  • John Catalinotto, profesor de matemática jubilado, EEUU
  • Sara Flounders, co-director, Centro de Acción Internacional, EEUU
  • Berta Joubert-Ceci, editor, Workers World-MundoObrero, EEUU
  • William I. Robinson, Profesor de Sociología. Universidad de California en Santa Bárbara
  • Jack Hirschman, Revolutionary Poets Brigade, Estados Unidos
  • Agneta Falk, Revolutionary Poets Brigade, Estados Unidos
  • Carlos Rafael Dieguez. Director de Hermes América
  • Jo Anne Engelbert , profesora emérita, Montclair State University
  • Izvara Kleinhempel Predmore, ethnomusicologist, United States
  • Michael P Predmore, Professor emeritus of modern Hispanic literature, Stanford University, United States
  • Robin Hahnel, Professor Emeritus American University Washington DC, Tepolla, Co-Director Economics for Equity and the Environmenthttps://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif
  • Sid Shniad, Trade Union researcher.
  • Merle Ratner, Marxist activist

FRANCIA
  • Ignacio Ramonet, Periodista, escritor
  • Thierry Meyssan, Francia
  • Alfredo Gómez Müller. Filósofo, Escritor, Profesor Universidad de Tours
  • Luis Dapelo, Traductor, crítico literario.

GUATEMALA:
  • Simona Yagenova, Socióloga, Analista política, equipo coordinador REDH-Guatemala
  • Mario Sosa, antropólogo.
  • Marcelo Colussi, Psicólogo.
  • Carlos Maldonado. Colectivo La Gotera.
  • Sandino Asturias, Politólogo y coordinador del Centro de Estudios de Guatemala.
  • Rafael Cuevas Molina. Escritor y pintor, profesor universitario.
  • Ilka Oliva Corado, escritora y porta guatemalteca en Estados Unidos
  • Kajkoj Maximo Ba Tiul, maya poqomchi, antropólogo, escritor, investigador, profesor.
  • Factor Méndez Doninelli. Abogado, académico y defensor de los DDHH. 
  • Silvia Solórzano, medica, feminista

HAITÍ:
  • Camille Chalmers. Directeur Exécutif de la Plate-forme haïtienne de Plaidoyerpour un DéveloppementAlternatif (PAPDA)

INGLATERRA:
  • Alfredo Saad Filho, SOAS, University of London.

ITALIA:
  • Domenico Losurdo, Filósofo, escritor, professor emérito de la Universidad de Urbino
  • Gianni Minà, giornalista, Roma
  • Alessandra Riccio, Docente universitaria, Napoli
  • Marco Consolo. Escritor, ensayista. integrante del Partido de la Refundación Comunista
  • Giovanna Mulas, escritora, Italia
  • Gennaro Carotenuto, historiador, escritor, profesor universitario, Nápoles
  • Maurizio De Giovanni, scrittore, Napoli
  • Christian Raimo, scrittore, Roma
  • Michela Mercuri, docente SIOI, Milano
  • Giorgio Trucchi, periodista, Italia/Nicaragua
  • Michela Mercuri, docente SIOI, Milano
  • Marinella Correggia, periodista, autora entre otros de los libros El presidente de la paz (sobre Hugo Chávez, 2015), y L'Alba dell'avvenire (sobre el ALBA, 2007), ecopacifista.
  • Geraldina Colotti, periodista y escritora, Italia
  • Eleonora Forenza. Diputada europea "L'altra Europa” per Tsipras
  • Ferruccio Brugnaro, Poeta. Italia
  • Comitato Bolivariano "La Madrugada" - Firenze, Italia
  • Ferruccio Brugnaro, poeta, Italia

MÉXICO:
  • Pablo González Casanova, profesor emérito y ex-Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México
  • Raúl Vera López, obispo de Saltillo, México
  • Víctor Flores Olea. Escritor, ensayista, analista político
  • Fernando Buen Abad. Filósofo de la Comunicación. Instituto de Cultura y Comunicación / Universidad Nacional de Lanús. Argentina.
  • Ana Esther Ceceña. Economista. Docente UNAM. Coordina el Observatorio Latinoamericano de Geopolítica.
  • Luis Hernández Navarro. Escritor y periodista. Coordinador de Opinión de La Jornada
  • Gilberto López y Rivas, Antropólogo. Profesor UNAM. Articulista de La Jormada.
  • Alicia Castellanos Guerrero, Profesora Investigadora de la UAM-Iztapalapa
  • Nayar López Castellanos. Politólogo, latinoamericanista, docente investigador de la UNAM. 
  • Angel Guerra. Periodista, profesor en Casa Lamm, latinoamericanista, articulista de La Jornada.
  • Héctor Díaz Polanco. Ensayista, antropólogo, sociólogo, historiador. Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2015.
  • Jorge Veraza. Economista. Dr. en Estudios Latinoamericanos, Escritor, Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2011.
  • Carlos Fazio. Politólogo y periodista. Colaborador de La Jonada y del Semanario Brecha
  • John Saxe-Fernández, Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, UNAM. Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UNAM.
  • Darío Salinas, Sociólogo. Investigador en la Universidad Iberoamericana, México.
  • Miguel Ángel Adame Cerón. Profesor-Investigador de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, INAH-SC México.
  • Walter Martínez, ensayista, analista político
  • Edmundo del Pozo Martínez.  Maestro en Derecho por la UNAM.
  • Margarita Favela Gavia, Socióloga y politóloga. Profesora de la UNAM
  • Enrique González Ruiz. Ex Rector Univ. de Guerrero. Defensor de los DDHH, fundador del Frente Nac Contra la Represión (FNCR) e impulsor del Frente de Abogados Democráticos
  • Miguel Socolovsky, Investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM
  • Diana Tovar, Conacoms, Núcleo México
  • Óscar González, Profesor-Investigador de tiempo completo dela UACM, México.
  • José Miguel Candia (UNAM - México)
  • Fernando Sánchez Martínez. Biólogo, Prof. Investigador del Centro INAH, Morelos
  • Tatiana Coll socióloga, profesora-investigadora de la Universidad Pedagógica Nacional y de la UNAM, articulista del periódico La Jornada.
  • Ismael Hernández Lujano. Filósofo y sindicalista
  • Sammuel Sosa, Profesor-investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Siciales de la UNAM. 
  • Guillermo Fernández Ampié,  docente, Universidad Nacional Autónoma de México
  • Polo Castellanos. Muralista, México
  • Argelia Guerrero Renteria, bailarina, maestra y periodista
  • Ana María Rivadeo, Filósofa, Universidad Nacional Autónoma de México
  • Enrique Rajchenberg, historiador, UNAM, México​
  • Samuel Cielo Canales, Profesor-Investigador, UACM, México 
  • Adrián Sotelo Valencia, Sociólogo, Profesor-Investigador UNAM, México
  • Verónica López, latinoamericanista, Profesora-Investigadora UNAM, México 
  • Pastor Ricárdez, Grupo Tacuba, México
  • Georgette Kuri, Latinoamericanista, UNAM, México
  • Marco Velázquez, Profesor-Investigador, UACM, México
  • Laura Nieto, latinoamericanista, UNAM, México
    Raúl Romero Gallardo, sociólogo, UNAM, México
  • César Navarro Gallegos, profesor investigador Instituto Mora y UNAM;
  • Maciel Silva profesora UNAM; 
  • Angélica García González, profesora Universidad Pedagógica;
  • Maribel Flores estudiante-investigadora Instituto Mora;
  • Pavel Navarro investigador INHA;
  • ALfonso Lozano consejero académico UPN.
  • Josefina Morales, IIEc-UNAM, Secretaria General de SEPLA, México
  • Germán Sánchez Daza, Universidad Autónoma de Puebla, México
  • Jaime Ornelas Delgado, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México.
  • Jaime Estay, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México.
  • Dacsina Peto Vonduben, Profesora Facultad de economía UNAM, México
  • Rubén Matías García, doctorante del Programa de Posgrado en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México
  • Luis Arizmendi, Economía Política, UNAM, México
  • Víctor Rodríguez Padilla, Posgrado de la Facultad de Ingeniería, Universidad Nacional Autónoma de México
  • Alejandro Álvarez, UNAM, México
  • Arturo Guillén, Universidad Autónoma Metropolitana, México
  • Alejandro César López Bolaños, UNAM, México
  • Pedro Hernández Morales Sección 9 CNTE
  • Mylai Burgos Matamoros. Académica y Jurista, Universidad Autónoma de la Ciudad de México.
  • Ictzel Maldonado, latinoamericanista, UNAM, México
  • Efraín León Hernández. UNAMhttps://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif
  • David Herrera Santana- Facultad de Filosofía y Letras UNAM
  • Leticia Gutiérrez
  • Gabriela Hernández
  • Carmen Mendoza
  • Norberto Pérez
  • Alfonso Anaya
  • Hildelisa Preciado
  • Dalia Ruiz
  • María Elena López.
  • Lourdes del Villar
  • Ángeles González,
  • Elizabeth Alejandre
  • Rosa Barranco
  • Bertha Vallejo
  • Leonor Aída Concha
  • Guadalupe Abdó
  • Graciela Tapia
  • María Elena Ramírez
  • Cristina Steffen
  • Maricarmen Montes
  • Claudia Sandoval
  • Carlos Prigollini
  • José Miguel Candia.
  • Catalina Eibenschutz  Profesor Distinguido Uam-X, Mexico
  • Xadeni Méndez Márquez
  • María Rosa Márquez
  • Jorge Méndez Spinola
  • Rosa María Cabrera Lotfe
  • ​Sindicato de Trabajadores de Radio Educación, México
  • Mujeres para el Diálogo. México
  • Comité Monseñor Romero, México
  • Movimiento de Solidaridad Nuestra América. México.
  • Servicio Internacional de Solidaridad con los pueblos de América Latina SICSAL/México.

NICARAGUA:
  • Miguel d'Escoto Brockmann, presidente capítulo nicaragüense de la REDH. Presidente  Asamblea General de la ONU 2008-2009.
  • Aldo Diaz Lacayo, Vicepresidente cap. nicaragüense de la REDH, Historiador, ex Diplomático 
  • Sofía M. Clark, politóloga, Capitulo nicaragüense de la REDH
  • Giorgio Trucchi, periodista, Italia/Nicaragua
  • Manuel Moncada Fonseca, historiador nicaragüense

PANAMÁ:
  • Silvestre Díaz, Secretario de Organización del Frente Amplio por la Democracia (FAD) y Director del Centro de Investigación y Docencia de Panamá (CIDPA)
  • Nils Castro. Cientista social, educador, político y periodista
  • Marco A. Gandásegui, hijo, Profesor de Sociología de la Universidad de Panamá e investigador asociado del CELA
  • Olmedo Beluche, Ensayista, periodista, sociólogo, politólogo y profesor universitario.

PARAGUAY:
  • Gustavo Codas, economista
  • Ricardo Flecha, Trovador.
  • Techi Cusmanich, Arquitecta.
  • Marielle Palau, socióloga, Asunción-Paraguay
  • Lila Molinier, SEPPY, Directivo de SEPLA, Paraguay
  • Sarah Zevaco, Sociedad de Economía Política del Paraguay, SEPPY
  • Antonella LevySforza, SEPPY, Paraguay 
  • Aníbal Amado, Sociedad de Economía Política del Paraguay

PERÚ:
  • Arturo Corcuera. Premio de poesía Casa de las Américas.
  • Héctor Béjar Rivera. Premio de ensayo Casa de las Américas.
  • Hildebrando Pérez Grande. Premio de poesía Casa de las Américas.
  • Winston Orrillo. Premio Nacional de Cultura del Perú
  • Reynaldo Naranjo. Premio Nacional de Poesía.
  • Juan Cristóbal. Premio Nacional de Poesía.
  • José Luis Ayala. Poeta.
  • Delfina Paredes. Actriz nacional.
  • Pilar Roca. Cineasta.
  • Federico García. Cineasta.
  • Rosina Valcárcel. Poeta. Escritora. Colectivo Macondo. Lima, Perú
  • Ana María Intili. Poeta.
  • Marcela Pérez Silva. Cantautora.
  • Margot Palomino. Cantautora.
  • Fanny Palacios Izquierdo. Pintora.
  • Bruno Portuguez. Pintor.
  • Gustavo Espinoza. Periodista.
  • Manuel Robles. Periodista.
  • Vicente Otta. Sociólogo.
  • Eduardo Arroyo. Sociólogo.
  • Julio Dagnino. Periodista.
  • Milciades Ruiz. Periodista.
  • Alaín Elías. Escritor.
  • Carlos Ostolaza. Pintor.
  • Feliciano Atoche. Arquitecto
  • Rodolfo Moreno. Poeta.
  • Denis Merino. Periodista.

PUERTO RICO:
  • Danny Rivera. Artista, cantor   
  • Francisco Torres, secretario de organización Movimiento Nacionalista Revolucionario de Puerto Rico 
  • Elma Beatriz Rosado, Independentista puertorriqueña, viuda de Filiberto Ojeda.
  • José Rivera Rivera, Portavoz Frente Socialista de Puerto Rico

SUDÁFRICA:
  • Patrick Bond, Professor of Political Economy, University of the Witwatersrand, Johannesburg

SENEGAL:
  • Thierno Diop, filósofo marxista y profesor de la Universidad Cheik Anta Diop. Coordinador REDH-Senegal.

SUECIA:
  • Luciano Alzaga, periodista, Suecia

TÚNEZ:
  • Rashid Sherif, Siquiatra, Miembro del Frente Popular

URUGUAY:
  • Daniel Viglietti. Cantautor
  • Antonio Elías, Universidad de la República, Vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Economía Política y Pensamiento Crítico (SEPLA).
  • Ruben Elías, Ingeniero Agrónomo, REDIU – SEPLA Uruguay
  • Yamandú Acosta. Filósofo, escritor
  • Ignacio Martínez, Escritor
  • Esteban Pérez, ex diputado nacional.
  • Ruben Montedónico, periodista
  • Rosario Piedra Cueva
  • Roberto Villanueva
  • Gabriel Carbajales
  •  

VENEZUELA:
  • Luis Britto García, Escritor. Ensayista, Dramaturgo, Guionista.
  • Maryclen Stelling. Socióloga, Analista Política
  • Iraida Vargas-Arenas. Investigadora Nacional Emérita. Premio Nacional de Cultura. Mención Especial de Premio Nacional de Ciencia. Premio Libertadoras y Libertadores de Venezuela. 
  • Mario Sanoja Obediente - Investigador Nacional Emérito. Premio Nacional de Cultura. Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela.
  • Carmen Bohórquez, Filósofa. Historiadora. Coordinadora General Red En Defensa de la Humanidad. Premio Nacional de Cultura.
  • Julio Escalona, Economista, Ex Embajador deVenezuela en la ONU, Articulista
  • Giovanna Proaño Moreno - Consejo Nacional de Comunicadores Socialistas
  • José Pérez, Poeta, narrador, profesor universitario jubilado.
  • Sergio Arria, Antropólogo, Centro Universitario para la Información y la Comunicación Sean MacBride/UNla – Idelcoop
  • José Antonio Varela, Cineasta
  • Farruco Sesto, Arquitecto y Poeta
  • Pedro Calzadilla, Historiador. Director del Centro Nacional de Historia (CNH).
  • Iván Padilla, Periodista. Editor de Todos Adentro
  • Jean Araud, Ingeniero aeronáutico, Comunicador Social
  • Yadira Córdova, Odontóloga, Profesora universitaria
  • Francisco Pérez, Profesor universitario
  • Iván Oliver Rugeles, periodista,
  • Raúl Grioni, Arquitecto
  • Edgar Alberto González Marín. Cónsul General de Venezuela en Río de Janeiro
  • Alexander Torres Iriarte. Historiador. Profesor e Investigador del CNH
  • Néstor Francia, Comunicador Social
  • Orietta Caponi, Diplomática, Venezuela
  • Juan Miguel Díaz Ferrer, Venezuela
  • José Romero Losacco, Centro de Transformaciones Sociales, Ciencia y Conocimiento, Laboratorio de Estudios Decoloniales y Geopolíticas de los Conocimientos, IVIC.
  • https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gifJhonny Balza. Diplomático. Docente universitario
  • Orángel Rivas, Escuela Venezolana de Planificación, Directivo de SEPLA, Venezuela
  • José Félix Rivas Alvarado, economista, Venezuela
  • Juan Carlos Loyo, Economista, Profesor/Investigador de la Universidad Bolivariana de Venezuela
  • Humberto Rojas D., Militante de la Economía Social, Venezuela
  • Melisa Maytín Marquez, Economista-planificadora, Venezuela
  • Xavier Sarabia Mariche, Escritor, Crítico de Cine
  • Liliane Blaser, Documentalista y Docente. COTRAIN
  • Judith Valencia, Economista, Profesora UCV
  • Christiane Valles, Antropóloga, lectora,  escritora.
  • Giulio Santosuosso, Escritor, Editor
  • Luis Edgar Páez, Editor
  • Norberto Bacher. Escritor y militante internacionalista argentino-venezolano.
  • Marietta Toro Zuluaga, Equipo de Relaciones Internacionales, Movimiento Político y Social Marcha Patriótica 
  • Gerardo Antonio Fonseca Martìnez, Economista
  • Daniel Sánchez, coordinador de la escuela de formación popular para el desarrollo del Estado Comunal. Concejal Bolivariano de Valencia. Estado Carabobo. Venezuela
  • Marx José Gómez Liendo, Sociólogo, Laboratorio de Ecología Política del IVIC
  • Marianicer Figueroa Agreda Psicologa. Docente e Investigadora Universitaria. Centro Internacional Miranda. Activista Colectivo Comunalizar Conocimiento
  • Maria Magdalena Zambrano, ingeniera
  • Anahi Arizmendi. Frente Bicentenario de Mujeres 200.
  • Jacquelin Jiménez. Educadora popular. Centro de Investigación y educación popular 13 de abril. Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús.